Pulp en Ciudad de México: una noche para recordar que seguimos vivos
- Rafa Jiménez

- hace 2 días
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Pulp en Ciudad de México: más de lo que esperábamos
Lo de Pulp en el Palacio de los Deportes fue brutal, sonoro, hermoso, enigmático, teatral y lleno de energía. Si en 2012 nos habían dejado impresionados, esta vez se superaron.
La noche comenzó con "Sorted for E's & Wizz", conectando rápidamente con el espíritu de 'Different Class'. Después, apenas en la segunda canción, llegó "Disco 2000", uno de los momentos más hermosos que hemos vivido asistiendo a conciertos. Fue un instante lleno de energía, pasión y alegría. Todo el Palacio de los Deportes estaba conectado con la banda de Sheffield.
Después llegaron "Spike Island" y "Razzmatazz". No recordábamos cuánto nos gustaba esta última canción. Fue un momento realmente sublime. Más tarde, "Slow Jam" nos ayudó a bajar un poco las revoluciones. Ahí fue cuando comenzó a hacer efecto la weed y la experiencia tomó otra dimensión.
Pulp y la fuerza de sus clásicos
Con "F.E.E.L.I.N.G.C.A.L.L.E.D.L.O.V.E." llegó una auténtica explosión. Otro de los grandes momentos de la noche y otra joya de 'Different Class', un álbum tan importante que a veces cuesta encontrar palabras para describirlo.
Después apareció "Pink Glove", de 'His 'n' Hers', simplemente espectacular. Más tarde sonó "Farmers Market", perteneciente a 'More', antes de uno de los momentos más oscuros y fascinantes del concierto: "This Is Hardcore".
La interpretación de "This Is Hardcore" fue sublime. Las luces transitaban del blanco al azul, después al rojo y finalmente al negro. Todo era intensidad, teatralidad y emoción.
Luego llegaron "Sunrise" y, tras el intermedio, "Something Changed"., una interpretación acústica e íntima que además sirvió como homenaje a Steve Mackey, el histórico bajista de la banda, le siguió "The Fear".

"Bad Cover Version" fue la canción elegida por el público. La otra opción era "Seconds", que también habría sido una maravilla escuchar en vivo. Después tocaron "Begging for Change", incluida originalmente en el proyecto benéfico para apoyar a los niños de Gaza, y posteriormente "O.U. (Gone, Gone)". Fue un tramo del concierto sencillamente irreal.
Más adelante apareció "Acrylic Afternoons", ayudándonos nuevamente a bajar las emociones antes de que llegara "Do You Remember the First Time?", haciendo inevitable pensar en aquella primera visita de Pulp a México.
El magnetismo de Jarvis Cocker
Después llegó "Mis-Shapes", otra joya de 'Different Class', seguida por "Got to Have Love", una canción perfecta para demostrar la enorme calidad del material reciente de la banda.
Lo de Jarvis Cocker es simplemente irreal. Su tono de voz, su energía, su elegancia, el corte de cabello, los lentes y esa forma tan británica de pararse frente al público siguen siendo magnéticos.
Nos parece uno de los mejores frontman que hemos visto en nuestra vida. Más tarde apareció "Babies", uno de los momentos más emotivos de la noche. Una canción que inevitablemente nos hizo pensar en nuestras parejas, en personas importantes de nuestras vidas o incluso en aquellas historias que nunca llegaron a ocurrir.
Y entonces llegó "Common People"... fue la explosión absoluta. Un momento atmosférico en el que parecía posible tocar el cielo. La energía era tan grande que prácticamente no cabía dentro del Palacio de los Deportes. Miles de personas cantando cada palabra como si se tratara de un himno personal.
Pulp y su cierre inolvidable
Después sonó "A Sunset", otra gran canción de 'More', un disco que merece toda la atención posible. La recta final comenzó con "Help the Aged", una elección perfecta para acercarnos al cierre. Sin embargo, nada nos preparó para lo que vendría después. Nunca pensé escuchar "Like a Friend" en vivo.
Lloré durante toda la canción. Saltamos, cantamos, hicimos headbanging y simplemente nos dejamos llevar. Fue un cierre perfecto.
Candida Doyle, incluso con los problemas de salud que ha enfrentado en los últimos años, se rifó de manera impresionante. Nick Banks fue una brutalidad detrás de la batería y Mark Webber sigue siendo una auténtica leyenda dentro de Pulp.
Este fue el concierto más largo de toda la gira: 25 canciones, más de tres horas de duración y un intermedio de quince minutos.
Más allá de la música, Jarvis Cocker y compañía lograron algo mucho más importante: hacernos sentir vivos nuevamente. Durante unas horas dejamos atrás los problemas y recordamos por qué la música sigue ocupando un lugar tan importante en nuestras vidas.
Para nosotros fue una deuda pendiente.
En 2012 no pudimos asistir por distintas circunstancias económicas y personales. Después los vimos en Corona Capital 2023 y ahora, finalmente, sentimos que cumplimos un sueño.
Creemos que Pulp ya no volverá muchas veces a México. Quizá dentro de algunos años llegue una gira de despedida.
Quizá no. Pero si esta termina siendo una de sus últimas visitas al país, difícilmente podría haber sido mejor. Para el editor (Rafa Jiménez) de Alterno Magazine, este fue el segundo mejor concierto de su vida.

El primero es New Order en el Auditorio Nacional y el tercero The Cure en el Foro Sol en 2013.
Larga vida a Pulp.


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