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Be Music: el laboratorio oculto de Factory Records

Be Music - Bernard Sumner

Durante la primera mitad de los años ochenta, Factory Records funcionó como algo más que un sello discográfico. Su catálogo reunía música, diseño, clubes y una forma distinta de entender la cultura independiente de Manchester.


Dentro de ese ambiente apareció Be Music un proyecto de producción que llevó el sonido del sello hacia el electro, el funk y la pista de baile.


Be Music no fue una banda con integrantes fijos ni una compañía convencional. El nombre funcionó como una firma colectiva utilizada por los miembros de New Order cuando producían o remezclaban a otros artistas.


Sin embargo, Bernard Sumner fue quien desarrolló la actividad con mayor constancia, muchas veces acompañado por Donald “DoJo” Johnson, baterista de A Certain Ratio.


Be Music y el sonido de Factory Records

Tras la muerte de Ian Curtis y el nacimiento de New Order, Bernard Sumner comenzó a experimentar con sintetizadores, cajas de ritmos y secuenciadores. Ese aprendizaje no quedó limitado a su propia banda.


Poco a poco, el músico trasladó sus descubrimientos a las grabaciones de otros proyectos cercanos a Factory Records.


La combinación resultaba particular. Bernard Sumner aportaba el interés por la tecnología, las melodías frías y la programación electrónica. Por su parte, Donald Johnson añadía una base rítmica marcada por el funk, el soul y la música afroamericana. Juntos firmaron algunas producciones como Be Music–DoJo

.

No existía una fórmula única. Cada sesión partía de la identidad del artista, aunque muchas compartían bajos sintéticos, percusiones mecánicas y una clara conexión con los clubes. Así, el estudio se convirtió en una extensión de la pista de baile de The Haçienda.


Be Music

Los sencillos esenciales de Be Music

Uno de los trabajos más representativos fue ‘Cool As Ice’ de 52nd Street. Producido por Donald Johnson y apoyado por Bernard Sumner en la programación de sintetizadores, el sencillo mezcló soul de Manchester con electro neoyorquino.


Aunque pasó casi inadvertido en Reino Unido, encontró seguidores dentro del circuito underground estadounidense. Otro momento clave fue "Reach For Love" de Marcel King.


Publicado en 1984, el tema unió la voz soul del antiguo cantante de Sweet Sensation con una producción electrónica delicada. Pese a su calidad, Factory Records apenas lo promocionó y terminó convertido en un éxito de culto, no en el sencillo masivo que pudo haber sido.


La lista también incluye "Atom Rock" de Quando Quango, "You Hurt Me" de Shark Vegas y "Smiling Monarchs" de Abecedarians. Cada pieza mostró una faceta distinta del proyecto: electro-funk, post-punk bailable, guitarras angulares y producción electrónica sin reglas demasiado rígidas.


‘From the Hip’ - Section 25

‘From the Hip’, el gran disco producido por Bernard Sumner

El trabajo más completo de esta etapa fue ‘From the Hip’ de Section 25, publicado en 1984. Se trata del único álbum completo que Sumner produjo para otro artista. Grabado entre ‘Power, Corruption & Lies’ y ‘Low-Life’ de New Order, el disco llevó al grupo de Blackpool desde el post-punk hacia un terreno electrónico mucho más accesible.


Su canción central, "Looking From a Hilltop", fue transformada posteriormente por Barnard Sumner y Donald Johnson en extensas versiones para clubes. Los ritmos programados, los sintetizadores y el uso de la Roland TB-303 anticiparon elementos que después serían comunes en el house y el techno.


El sencillo tuvo una respuesta notable en Nueva York y también llegó a estaciones afroamericanas de Chicago. Sin embargo, en Reino Unido recibió una atención limitada. Esa contradicción resume buena parte de la historia de Be Music: producciones adelantadas a su época que encontraron reconocimiento lejos de casa.


The Russell Club en agosto 1979

Be Music más allá de Manchester

La influencia del colectivo también llegó a otras escenas. El grupo italiano Surprize viajó a Manchester para grabar ‘In Movimento’, miniálbum producido por Bernard Sumner y Donald Johnson.


Su mezcla de funk, punk, ritmos africanos y electrónica convirtió aquellas sesiones en uno de los cruces más extraños del catálogo de Factory Benelux.


Asimismo, Stephen Morris y Gillian Gilbert participaron en producciones relacionadas con Be Music. Su trabajo con Thick Pigeon mostró una vertiente más experimental, cercana al art pop neoyorquino y a la electrónica artesanal.


Por lo tanto, el nombre terminó representando una red de colaboraciones, no solamente la actividad individual de Bernard Sumner.


Conflictos, desorden y falta de reconocimiento

El principal obstáculo fue el propio funcionamiento de Factory Records. El sello defendía la libertad creativa, pero con frecuencia descuidaba la promoción y la estrategia comercial.


Algunos sencillos recibieron excelentes comentarios y tuvieron presencia en clubes, aunque sus ventas fueron reducidas.


Además, el uso de nombres como Be Music, BeMusic, DoJo o Be Music–DoJo provocó que los créditos quedaran dispersos. Para muchos oyentes, la relación entre esas producciones y New Order permaneció oculta durante años.



La recopilación ‘New Order Presents Be Music’, publicada en 2017, ayudó a ordenar esa historia. El lanzamiento reunió trabajos producidos por Bernard Sumner, Donald Johnson, Stephen Morris, Gillian Gilbert y otros colaboradores, revelando un catálogo que conectó el post-punk con la electrónica del futuro.


Más que un proyecto alterno, Be Music fue un laboratorio abierto. Sus grabaciones no dominaron las listas, pero ayudaron a construir un puente entre las guitarras de Factory Records, el funk de Manchester y la cultura de club que pronto transformaría la música británica.


Alterno Magazine. Notas con pasión.

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